La brecha salarial inmobiliaria porteña: costo del metro cuadrado según el barrio

Comprar un metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires muestra realidades completamente distintas según la zona en la que uno se pare, y los números dejan ver con claridad el esfuerzo que le exige el mercado inmobiliario al bolsillo de los trabajadores. Si cruzamos los valores publicados por el Index Zonaprop con el RIPTE —que marca la remuneración imponible promedio de los trabajadores registrados—, la brecha salarial para acceder al ladrillo dentro de los límites porteños queda bien a la vista.

En la Comuna 1, más precisamente en Puerto Madero, los valores se ubican en el extremo más alto de todo el mapa porteño. Durante julio, el metro cuadrado de un departamento de dos ambientes trepó a $9.244.220. Si tomamos el ingreso neto promedio de ese mismo período, calculado en $1.615.203 a partir de un bruto de $1.946.028,12, adquirir apenas un metro cuadrado en ese rincón de la comuna demandó desembolsar nada menos que 5,72 sueldos completos.

El contraste con otros puntos de la Ciudad es notable. En una posición intermedia aparece Núñez, donde el metro cuadrado cotizó en $5.114.370, lo que equivale a 3,17 salarios de bolsillo. En el extremo opuesto se encuentra Lugano: con un valor de $1.590.030 por metro cuadrado para dos ambientes, la relación cae a 0,98 salarios. En ese caso, un sueldo neto mensual alcanza y sobra por poco para cubrir esa unidad de superficie. La distancia entre Puerto Madero y el sur porteño representa una diferencia de casi cinco salarios enteros para acceder exactamente a la misma medida de espacio.

Al observar el promedio general de toda la Ciudad, el valor medio de un departamento se posicionó en julio en $3.731.210 por metro cuadrado, lo que implicaba destinar 2,31 sueldos netos. Sin embargo, ese número general no refleja los saltos que se ven según el barrio.

La tipología y cantidad de ambientes también muestran algunas diferencias en el costo unitario, aunque el margen por metro cuadrado sea bastante más parejo. Un monoambiente promedió $3.895.800 por metro cuadrado (2,41 sueldos netos); una unidad de dos ambientes rondó los $3.768.960 (2,33 sueldos); y los tres ambientes marcaron el costo unitario más bajo con $3.693.460 por m² (2,29 salarios). Entre las distintas tipologías la distancia es de apenas 0,12 sueldos por metro, si bien el desembolso final cambia drásticamente al sumar los metros totales de la propiedad.

En el segmento de las casas, el número por superficie rinde un poco más. El metro cuadrado promedió $2.763.300 en julio, demandando 1,71 salarios del RIPTE neto, ubicándose por debajo de los 2,31 que exige el departamento tipo. Claro que esto mide la unidad de medida y no significa necesariamente que una casa termine saliendo más barata en el saldo final, donde pesan las dimensiones totales del inmueble.

Todo este panorama de precios y accesibilidad convivió con un ritmo de operaciones que se mantuvo parejo. Los números del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires registraron 6.051 escrituras de compraventa en julio. La cifra representó una caída del 9% interanual frente a las 6.651 escrituras firmadas en julio de 2025 (unas 600 operaciones menos), pero marcó una suba del 1,02% en la comparación mensual respecto de las 5.990 operaciones de junio. En el balance acumulado de enero a julio se concretaron 35.528 escrituras, una baja marginal del 1,8% contra el mismo período del año pasado. A su vez, el monto promedio de cada operación alcanzó los $176.577.070, registrando un aumento nominal del 20,2% frente al mismo mes del año anterior. En definitiva, el mercado sigue evidenciando que el esfuerzo para comprar depende directamente del punto geográfico donde se decida buscar.

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