Una referente de La Cámpora adquirió un departamento en el mismo edificio que Cristina Kirchner

En el corazón de Constitución, el edificio de San José 1111 sigue dando tela para cortar y esta vez el movimiento se dio justo abajo del departamento donde Cristina Kirchner pasa sus días cumpliendo la prisión domiciliaria. Según se conoció a través del diario La Nación, el primer piso del inmueble quedó en manos de María Soledad Calle, dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y referente de La Cámpora en Campana. La operación inmobiliaria se cerró el 20 de agosto de 2025, apenas dos meses después de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme la condena del caso Vialidad, que fijó para la expresidenta seis años de prisión domiciliaria y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

Los números de la compra llamaron bastante la atención en el rubro inmobiliario porteño. Calle desembolsó 189.000 dólares por un departamento enorme, de 252 metros cuadrados, lo que da una cuenta cercana a los 750 dólares el metro cuadrado. En cualquier rincón de la Ciudad de Buenos Aires el metro cuadrado cotiza habitualmente por encima de los mil dólares, por lo que la cifra quedó bastante por debajo de los valores corrientes de mercado. Si se compara con otras operaciones del mismo edificio, la diferencia resalta todavía más: el segundo piso, comprado en su momento por Los Sauces S.A. al cineasta Jorge Coscia el 11 de junio de 2025 mediante bonos CEDINES por 370.000 dólares para que viviera Florencia Kirchner, costó casi el doble y hoy se encuentra con embargo preventivo dispuesto por el Tribunal Oral Federal N° 2 dentro de la ejecución patrimonial de la condena. Además, hacia fines de 2025, el tercer piso de esa misma torre salió a la venta con un valor pretendido de 295.000 dólares.

En las veredas del barrio nadie tiene muy visto a nadie nuevo entrando o saliendo de esa unidad. A un año de la firma del boleto, los vecinos no ubican a Calle y nada marca que se haya instalado allí. En las charlas previas a la operación, la dirigente había dejado trascender la idea de instalar una fundación, aunque por ahora el destino real del espacio sigue siendo una incógnita. Por lo bajo, fuentes anónimas mencionadas por La Nación deslizaron que el departamento podría estar funcionando como punto de descanso para custodios o personal doméstico que asiste a la expresidenta, e incluso arriesgaron si ella misma no cruzaría de piso. Desde el entorno cercano a Cristina salieron al cruce de esa versión de inmediato y recordaron un dato técnico concreto: en cuanto pone un pie afuera de su departamento, la tobillera electrónica se dispara.

La operación también quedó bajo la lupa por la situación patrimonial y judicial de la compradora. Apenas doce días antes de escriturar en Constitución, Calle habría adquirido el 50 por ciento de un BMW M135 X Drive, un auto de alta gama tasado en 70.000 dólares. La dirigente cuenta con una larga trayectoria dentro del justicialismo bonaerense: pasó por la Cámara de Diputados provincial, revistó en la Dirección General de Cultura y Educación y entre 2015 y 2019 encabezó la bancada camporista en el Concejo Deliberante de Campana, además de mostrarse en redes sociales junto a Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Axel Kicillof. En el plano gremial representó a la UOM a nivel internacional, gremio que actualmente arrastra una intervención por distintas irregularidades.

El frente más complejo de Calle se tramita en los tribunales de Comodoro Py. En diciembre de 2022 fundó la firma USEM SA junto a Adalberto Raúl Braconi, un exfuncionario de Zárate y extrabajador de Nucleoeléctrica SA en Atucha. Dos meses más tarde, en febrero de 2023, la empresa selló un contrato con la UOM conducida entonces por Abel Furlán para encargarse durante diez años de administrar el 80 por ciento de los aportes sindicales de sus 200.000 afiliados, a cambio de una comisión del 0,5 por ciento sobre el total mensual que maneja. Esa maniobra derivó en una denuncia de la Fundación para la Paz y el Cambio Climático, lo que abrió una causa que lleva adelante el juez federal Julián Ercolini bajo los cargos de presunta administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita, donde dirigentes opositores de la UOM, como Ángel Derosso, se presentaron como querellantes y acusaron a la firma de actuar como caja política.

Frente a este escenario, Calle desmintió de punta a punta las acusaciones. Aseguró que no compró el departamento de San José, negó la titularidad del vehículo de lujo, rechazó ser empleada del sindicato metalúrgico y desconoció haber constituido otra sociedad, Grupo Vértice Global, en agosto de 2025. Sostuvo que todo responde a una disputa interna de poder sindical, afirmó que no tiene cargos en la UOM ni relación de dependencia con USEM, y remarcó que la eligieron como blanco en una avanzada que, según sus palabras, le está destrozando la vida.

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