Con más de 2.400 esculturas y obras de arte repartidas por plazas, parques y avenidas, Buenos Aires sostiene uno de los sistemas patrimoniales más grandes del país. Para mantener este tesoro urbano al día, el equipo técnico del MOA (Monumentos y Obras de Arte) trabaja de forma continua haciendo tareas de limpieza, restauración de estructuras, reposición de partes y protección contra el desgaste del clima y el paso del tiempo.
El trabajo se respalda en un archivo con más de 300 cajas y 2.500 carpetas técnicas donde se guarda el historial de cada pieza. Actualmente, el Gobierno porteño avanza con obras clave como la restauración integral de la casona del Jardín Botánico, la recuperación del casco histórico de Mataderos, la puesta en valor del Monumento El Resero e intervenciones en el Palacio Municipal y el ex edificio de La Prensa. Además, se planea reintegrar la Fuente Monumental para devolverle su forma original reuniendo sus piezas dispersas.
Las labores combinan limpieza mecánica y química con tratamientos para cuidar los materiales originales y prevenir la corrosión. Al tratarse de piezas que muchas veces superan el siglo de antigüedad y están expuestas al uso constante del espacio público, el mantenimiento dejó de ser un arreglo puntual para consolidarse como un plan permanente en la Ciudad.







Deja una respuesta