En pleno barrio de San Telmo, sobre la calle Defensa 755, se esconde una de las joyas arqueológicas más fascinantes de la Ciudad de Buenos Aires: El Zanjón de Granados. Debajo de sus veredas y construcciones actuales existe un laberinto subterráneo de unos 150 metros de túneles, cisternas y aljibes que invitan a viajar directo al siglo XVIII y XIX.
Lo curioso es que este espacio reapareció casi por casualidad. En 1985, el empresario Jorge Eckstein compró una propiedad bastante deteriorada con la idea de poner un restaurante. Durante los trabajos de limpieza, el piso cedió y dejó al descubierto las antiguas estructuras entubadas del arroyo Tercero del Sur. Ese imprevisto cambió los planes por completo: el proyecto gastronómico dio paso a un trabajo de rescate patrimonial que terminó transformando la casona en un museo abierto al público.
A lo largo de las excavaciones se recuperaron más de 12.000 objetos cotidianos sepultados bajo tierra, desde utensilios domésticos, frascos medicinales, herramientas y azulejos franceses hasta reliquias como una moneda de plata de Potosí de los tiempos del rey Felipe V.
Hoy el complejo combina su fachada de estilo italiano del siglo XIX con las galerías subterráneas que muestran cómo fue creciendo la capital porteña desde su fundación en 1580. Para quienes quieran recorrer esta ciudad oculta, el museo abre todos los días de 11 a 17 horas con visitas guiadas en español e inglés.









Deja una respuesta