El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires volvió a poner en marcha la licitación para la concesión del Bus Turístico, el conocido servicio de colectivos panorámicos que recorre los principales puntos de la capital y cuyo contrato actual vence en diciembre. La convocatoria se formalizó a través de la Resolución 101/SSABI/26, que aprobó los pliegos y fijó el llamado a la Licitación Pública 10002-1392-LPU26. La apertura de los sobres con las ofertas está programada para el próximo 28 de octubre a las 11 de la mañana, trámite que se realizará de forma digital mediante la plataforma Buenos Aires Compras.
El nuevo esquema de concesión contempla un período de explotación de cinco años. En este marco, las empresas privadas que resulten adjudicatarias deberán hacerse cargo del aporte de los vehículos, la infraestructura operativa y el pago de un canon mensual calculado en función de su facturación. El pliego mantiene la estructura actual dividida en dos renglones de prestación: el Circuito Rojo y el Circuito Amarillo. Cada compañía interesada podrá ofertar por uno solo de los recorridos o por ambos.
Entre las novedades exigidas para la próxima etapa, se destaca que las unidades deberán garantizar una frecuencia máxima de 20 minutos en cada parada. Asimismo, se incrementa el margen de reserva de flota para cubrir contingencias, pasando del 17% que regía en el pliego de 2018 a un mínimo del 20% sobre los colectivos en servicio. En materia ambiental, las condiciones imponen un plan de reconversión progresivo: para el cierre de los cinco años de contrato, por lo menos la mitad de la flota en circulación deberá funcionar con tecnologías de cero o bajas emisiones, tales como motores eléctricos, GNC o GNL.
En la actualidad, el servicio se encuentra repartido entre dos grupos empresarios. El Renglón 1, correspondiente al Bus Rojo, está en manos de una unión transitoria conformada por División Industrial, AV&MV y Condominios, firmas ligadas a la familia Badaloni —de histórica trayectoria en la empresa de transporte Andesmar— y a la operación local de Gray Line Argentina. Por su parte, el Renglón 2, que opera el Bus Amarillo, es llevado adelante por la UTE integrada por la agencia de viajes Rotamund junto a las empresas de transporte de larga distancia General Urquiza y Sierras de Córdoba, vinculadas a la familia Derudder. Los pliegos vigentes no impiden la participación de los actuales concesionarios, por lo que ambas UTE podrán volver a postularse.
Los dos circuitos se basan en la modalidad hop on hop off, que permite a los usuarios subir y bajar libremente en cualquiera de las paradas mientras el pase permanezca activo. Para el nuevo contrato se prevén billetes con validez de 24 y 48 horas, con salidas programadas a partir de las 9 de la mañana y hasta las 17 horas, momento en que partirán las últimas vueltas para completar el recorrido. Cabe destacar que si los dos renglones terminan adjudicados a empresas distintas, el billete emitido por un operador no servirá para viajar en los coches del otro.
Respecto a las trazas, el Circuito Rojo fijará su punto inicial en Avenida Presidente Roque Sáenz Peña 748, en la zona del centro porteño. Desde allí atravesará sectores de San Telmo, La Boca y Puerto Madero, para luego encaminarse hacia Recoleta y Palermo, continuando por la Costanera Norte hasta llegar a Núñez y Belgrano. Esta ruta incluye paradas en puntos emblemáticos como la Plaza de Mayo, Caminito, el Teatro Colón, el museo MALBA, el Planetario, el Aeroparque Jorge Newbery, el Parque de la Memoria, el estadio Monumental y el Barrio Chino.
En tanto, el Circuito Amarillo tendrá su cabecera en Avenida Presidente Manuel Quintana 555, en Recoleta. Coincide con el trazado del Rojo en el paso por el centro, San Telmo, La Boca y Puerto Madero, pero al dirigirse al norte se focaliza en el tejido urbano de Palermo y Villa Crespo —parada sumada recientemente—, pasando por Plaza Italia, Plaza Serrano, el complejo Mercat Villa Crespo, Distrito Arcos y los Bosques de Palermo.
En el aspecto económico, la Ciudad mantendrá como canon base el 17% de la facturación bruta mensual de la explotación, libre de tributos y servicios. No obstante, la nueva resolución establece un piso de referencia mínimo de $66.666.667 por mes para cada renglón, cifra que servirá como parámetro tanto para evaluar las propuestas económicas como para exigir su cumplimiento posterior. Como referencia del movimiento de mercado, datos del Observatorio Turístico de la Ciudad indican que en octubre de 2025 se comercializaron 35.942 pasajes, marcando un crecimiento interanual del 5%. De ese total de usuarios, un 56% correspondió a turistas internacionales y un 44% a residentes del país.
El valor inicial del pasaje será propuesto por cada oferente dentro de su propuesta licitatoria, y las posteriores modificaciones tarifarias requerirán la conformidad del Ente de Turismo porteño. El pliego prevé asimismo opciones para recorridos especiales: las vueltas nocturnas no podrán superar el 50% de la tarifa del pase de 24 horas, mientras que los circuitos emergentes tendrán un tope del 30%. En el sistema de bonificaciones se fijaron rebajas obligatorias mínimas del 25% para residentes argentinos y del 50% para personas radicadas en la Ciudad de Buenos Aires.
Para operar, cada concesionario deberá disponer de una base mínima de 12 vehículos por renglón, adaptables según la demanda del flujo turístico. Las unidades presentadas no podrán superar los 10 años de antigüedad al momento de la adjudicación, valorándose especialmente a los colectivos de hasta 5 años. Entre los requisitos equipacionales se exige el uso de unidades de dos pisos con capacidad para al menos 50 pasajeros sentados, conexión Wi-Fi, puertos de carga USB, guía de audio sincronizada por GPS, recuento electrónico de pasajeros, seguimiento de flota y facilidades de accesibilidad universal. Cada empresa deberá contar además con instalaciones operativas, garajes y espacios administrativos dentro del ámbito de la Ciudad.
El pliego también abre la puerta a que las concesionarias implementen recorridos nocturnos o secundarios de carácter emergente para conectar áreas alejadas del circuito troncal. En las paradas se instalarán códigos QR con mapas, frecuencias e información sobre atracciones cercanas en español, inglés y portugués. La nueva licitación busca ordenar un servicio que inició su contrato previo en marzo de 2020, justo antes de los frenos impuestos por la pandemia, y que luego fue reconfigurando sus paradas y frecuencias hasta alcanzar la operatividad actual.







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