La historia que empezó con flashes y perfil alto en Puerto Madero terminó de la peor manera en Belgrano. Facundo Moyano quedó detenido, acusado por lesiones y privación ilegítima de la libertad contra su pareja, Candela Arizaga, una modelo e influencer de 23 años. El dirigente sindical y exdiputado terminó alojado en la comisaría 13 A, a disposición de lo que determine la Fiscalía que interviene en la causa.
El vínculo entre los dos se había hecho público en febrero de 2026. En aquel momento, la atención mediática se concentró en una cena en el restaurante Marcello de Puerto Madero, donde los vieron muy acaramelados y a los besos. Aquella primera foto juntos, revelada por Marcia Frisciotti («Pochi de Gossipeame») en el programa Puro Show de eltrece, confirmó los rumores que venían sonando desde fines de 2025. Arizaga ya era una figura conocida en redes sociales, con pasado como promotora del Turismo Carretera y un vínculo sentimental previo con el cantante L-Gante. Aunque en esa salida intentaron cuidarse saliendo por separado del local, la imagen se viralizó al instante y formalizó un romance que, durante meses, intentó mantenerse lejos del ruido público.
Sin embargo, la situación cambió radicalmente la madrugada del 4 de agosto de 2026. Todo se desencadenó a partir de un llamado al 911 que alertaba sobre gritos, corridas y una fuerte discusión en la vivienda de Moyano. Pocos minutos después, varias imágenes mostraron a la joven deambulando semidesnuda por la calle mientras escapaba del dirigente. La Policía de la Ciudad terminó interceptando a ambos sobre la avenida del Libertador para calmar la situación y separarlos.
En ese momento, el SAME trasladó a Arizaga directamente al Hospital Pirovano, mientras que Moyano quedó demorado y fue derivado a la comisaría de la zona. De acuerdo con los informes oficiales, los dos presentaban un cuadro compatible con consumo prolongado de estupefacientes. Al declarar formalmente ante las autoridades en el hospital, la influencer negó haber sido víctima de violencia de género y sostuvo que lo ocurrido respondió a un brote psicótico provocado por las sustancias.
Pese a ese testimonio, el fiscal Julián Pistone, a cargo de la UFLA Norte, ordenó la detención formal de Moyano bajo los cargos de lesiones y privación ilegítima de la libertad. Con la causa bajo estricto hermetismo judicial, los investigadores continúan recolectando elementos para esclarecer con precisión todo lo que pasó en esa madrugada.









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