Requerimiento parlamentario de explicaciones sobre el accionar de las fuerzas de seguridad
Se armó revuelo en la Legislatura porteña tras los festejos por el triunfo de la Selección Argentina. El legislador Federico Mochi presentó un proyecto de resolución para que el Gobierno de la Ciudad rinda cuentas sobre el tremendo operativo que armó la Policía de la Ciudad en la zona del Obelisco y la avenida 9 de Julio durante la madrugada del 12 de julio. La idea es que el Poder Ejecutivo responda en un plazo de 30 días sobre cómo se manejó el despliegue, el uso de la fuerza y las detenciones en pleno centro.
El pedido va a fondo y exige saber cuántos efectivos mandaron a la calle, detallando sus categorías y dependencias, además de poner la lupa sobre quién estuvo a cargo del operativo y quién dio las órdenes. Pero la cosa no queda ahí, porque también quieren ver los números claros: piden el costo total de la movida, incluyendo horas extras, combustible, logística, y hasta lo que se gastó en municiones y agentes químicos, queriendo saber exactamente de qué partida presupuestaria salió la plata.
La iniciativa también pone el foco en los vehículos que se usaron esa noche, desde los patrulleros y camiones hidrantes hasta esos rodados sin identificar que andaban dando vueltas, y pregunta si hubo policías de civil metidos en las tareas de dispersión o detención y con qué protocolos se manejaron. El tema de las armas menos letales es otra clave del reclamo. Mochi quiere saber si tiraron gases lacrimógenos, gas pimienta o balas de goma, cuánta munición gastaron, cómo fueron los disparos y bajo qué normativa se autorizó semejante despliegue.
Para terminar de cerrar el panorama, el proyecto exige una lista detallada de los detenidos con el lugar, fecha, hora y circunstancias del arresto, sumado a los sumarios y la intervención judicial correspondiente. También se pide información sobre el laburo del SAME, los heridos, los traslados y si se abrieron sumarios internos para investigar al personal de seguridad. Según los fundamentos de Mochi, la gente se juntó a festejar de forma espontánea y la respuesta policial incluyó camiones hidrantes y gases, lo que terminó en corridas y lesionados. La intención final es revisar si la policía cumplió con las normas vigentes o si se pasaron de la raya con la fuerza.
Share this content:

Publicar comentario