La polémica por la construcción del templo mormón en pleno microcentro porteño sumó un nuevo capítulo. En medio de los reclamos de vecinos, dirigentes políticos y sectores religiosos, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días salió a defender su proyecto en el barrio de San Nicolás a través de un comunicado. La obra se proyecta en la manzana delimitada por San Martín, Viamonte, Reconquista y avenida Córdoba, justo al lado del Monasterio y la Iglesia de Santa Catalina de Siena, dos joyas del patrimonio urbano que datan del siglo XVIII.
Frente a las críticas por el posible daño al patrimonio histórico y arqueológico de la zona, la institución remarcó que la obra todavía no comenzó y que los estudios técnicos realizados no detectaron afectaciones estructurales ni ambientales en los edificios linderos. Además, rechazaron la etiqueta de «megatemplo» y señalaron que el diseño respeta los parámetros del Código Urbanístico vigente, destinando más del 60% del predio a espacios verdes y de acceso público.
La disputa por este terreno se arrastra desde hace más de quince años, atravesando distintas medidas cautelares y fallos judiciales recientes que habilitaron el proyecto. Desde la organización sostienen que no existe un conflicto religioso con la Iglesia Católica, sino un debate sobre la convivencia urbana y el uso del suelo en una zona históricamente protegida de la Ciudad.

Deja una respuesta