Impulsan un proyecto para conectar Constitución y Villa Lugano mediante un tranvía

En la Legislatura porteña se presentó un proyecto de ley que propone la creación del Corredor Tranviario Sur, una iniciativa pensada para sumar un nuevo sistema de transporte público eléctrico que una distintos puntos del sur de la Ciudad, arrancando en el área de Constitución, en plena Comuna 1, y llegando hasta Villa Lugano, en la Comuna 8. La propuesta fue impulsada por la diputada Claudia Neira junto a Matías Barroetaveña, María Bielli, Francisco Caporiccio, Claudio Ferreño, Victoria Freire, Berenice Iañez, Federico Mochi, Claudia Negri, Graciana Peñafort, Bárbara Rossen y Alejandro Salvatierra. El expediente tuvo su ingreso formal el pasado 17 de septiembre y por estos días se encuentra a la espera de que se le asigne el giro a comisión para empezar a ser tratado.

La idea central de la propuesta es montar este medio de transporte de capacidad intermedia y tracción eléctrica sobre el eje de las avenidas Amancio Alcorta, Saénz/Rabanal y Coronel Roca, conectando Constitución con la avenida General Paz. De acuerdo con lo que plantean los fundamentos del texto, la traza cruzaría por sectores de Constitución, Barracas, Nueva Pompeya, Villa Soldati y Villa Lugano, buscando mejorar la conectividad cotidiana dentro de la zona sur y facilitar la llegada hacia otros rincones de la Ciudad.

En lo formal, el proyecto busca que este trayecto se integre a la Red Tranviaria de la Ciudad y que funcione a su vez como una de las piezas clave del Programa de Actuación Urbanística Corredor Verde del Sur. El diseño general contempla que las formaciones circulen por carriles exclusivos separados físicamente del resto de los autos y del tránsito general, con paradas distribuidas bajo criterios técnicos y dejando abierta la alternativa de sumar ramales o extensiones a futuro.

Un punto fuerte de la iniciativa pasa por la integración física, funcional y tarifaria con toda la red de movilidad que ya funciona en la calle: colectivos, trenes, la red de subtes, el Premetro y los corredores de Metrobus, además de apoyarse en los centros de trasbordo actuales y los que se planifiquen a futuro. En ese sentido, se plantea que las estaciones cuenten con accesibilidad universal, herramientas digitales de movilidad, cartelería e información en tiempo real para quienes viajen, y sistemas tecnológicos que le den prioridad de paso a los tranvías en las esquinas semaforizadas.

La propuesta no se queda solo en el transporte, sino que amarra la llegada de las vías a una transformación urbana más abarcativa. La infraestructura del tranvía tendría que coordinarse con las intervenciones del Corredor Verde del Sur, sumando espacios verdes, mejoras en el espacio público y obras pensadas para caminar o moverse en bicicleta. Quienes redactaron el texto señalan que el eje de Roca, Rabanal y Alcorta tiene condiciones propicias para este tipo de transporte guiado de superficie, marcando que en la traza conviven terrenos subutilizados, vacancias urbanas y zonas con potencial de cambio, lo que permitiría empujar la consolidación de nuevas centralidades y procesos de renovación barrial.

De todos modos, antes de clavar la primera vía o poner en marcha las obras, el texto fija que el Poder Ejecutivo porteño tiene que encarar los estudios de factibilidad técnica, económica y ambiental, analizar la demanda concreta, modelizar cómo viaja la gente y definir las variantes tecnológicas y operativas más convenientes. Las obras se harían por etapas, dándole prioridad a los tramos con mayor demanda y con más déficit de conectividad según lo que defina el futuro Plan Maestro del Corredor Verde del Sur. Asimismo, se especifica que las vías, la alimentación eléctrica y el gálibo operativo deberán ser técnicamente compatibles con la red tranviaria porteña y, muy especialmente, con el Premetro.

Para costear la obra, el proyecto plantea acudir a partidas específicas del presupuesto, fondos nacionales e internacionales, acuerdos con organismos multilaterales, esquemas de participación público-privada y herramientas de captura de valorización inmobiliaria a partir de la mejora urbana que generen las nuevas paradas. Finalmente, se deja asentada la apertura de instancias de participación vecinal en las distintas etapas de trabajo y la obligación de que el Ejecutivo rinda cuentas ante la Legislatura con informes semestrales sobre la marcha del proyecto.

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