En la esquina de Cabello y República Árabe Siria, en Palermo, se levanta La Colorada, un hito del patrimonio porteño construido en 1911 por el ingeniero y arquitecto británico Regis Pigeon. Su llamativa fachada de ladrillo a la vista, hecha con materiales traídos directamente del Reino Unido, le dio el nombre con el que todos lo conocen en el barrio.
El edificio, que en 1953 pasó a manos de la familia Mitre y se dividió en 28 unidades, destaca por su estructura de vigas de hierro y por conservar intacto un ascensor jaula de madera y hierro de la firma Roux-Combaluzier —misma fabricante de los ascensores de la Torre Eiffel—, que funciona sin interrupciones desde su inauguración.
Hoy, protegido como edificio representativo y utilizado para filmaciones de cine, combina locales comerciales, estudios de diseño y muy pocas viviendas. Con valores que rondan entre los 5000 y 6000 dólares el metro cuadrado, conseguir un lugar ahí es casi imposible: en los últimos diez años apenas se vendieron dos departamentos.

Deja una respuesta