La problemática habitacional en la Ciudad de Buenos Aires muestra un contraste impactante: cerca de 70.000 viviendas se encuentran estructuralmente vacías mientras miles de vecinos no tienen acceso a un hogar. La cifra surge de un estudio de CIPPEC sobre el consumo eléctrico en el área de Edesur, donde se consideran desocupadas las propiedades con un consumo menor a 50 kWh mensuales durante más de un año consecutivo. Esta vacancia estructural representa el 6,7% del parque residencial analizado, dentro de una vacancia total que alcanza el 14,1%.
En la otra cara de la moneda, los números sobre la situación de calle continúan en ascenso. Según el relevamiento oficial de noviembre de 2025, se contabilizaron 5.176 personas en esta condición en la Ciudad, de las cuales 3.563 estaban en Centros de Inclusión Social y 1.613 en la vía pública, lo que marca un aumento del 27,8% respecto al año anterior. La problemática se concentra con mayor fuerza en la Comuna 1 con 564 casos, la Comuna 3 con 249 y la Comuna 4 con 142. Por su parte, el Censo Popular realizado en junio de 2025 por organizaciones sociales elevó la cifra a 11.892 personas, registrando además que el 37,9% llevaba un año o menos en la calle, el 80,7% sufrió violencia institucional y el 64% vio deteriorada su salud.
El cruce de datos oficiales refleja una proporción de aproximadamente 13,5 viviendas vacías por cada persona en situación de calle registrada por la Ciudad. En este contexto, la gestión de Jorge Macri y el panorama nacional tras la desregulación de alquileres y el freno a la obra pública ponen en debate la necesidad de políticas estatales efectivas que aborden de fondo el acceso a la vivienda más allá de las dinámicas del mercado inmobiliario.






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