Cómo impacta la reestructuración operativa de DOTA en las líneas 91 y 56

Los recortes sin aviso en las líneas 91 y 56 afectaron la conexión entre el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, generando bronca y complicaciones diarias por las demoras y el aumento en los costos de traslado. La medida fue dispuesta entre octubre y noviembre por la empresa Transportes Lope de Vega S.A.C.I., firma perteneciente al grupo DOTA, recortando trayectos históricos que unían la zona oeste con la Capital.

En el caso de la línea 91, los cambios comenzaron tiempo atrás. Tras operar con ramales desde Villegas y Aldo Bonzi hacia Constitución y Retiro, durante 2024 se introdujo un recorrido corto hasta Pompeya que redujo las frecuencias al centro porteño. La situación empeoró a fines de octubre de 2025, cuando se eliminó directamente el tramo a Plaza de Mayo y Retiro, dejando el final en Pompeya y Constitución. Pasajeros informaron enterarse del recorte en las paradas del Microcentro tras largas esperas y sin explicaciones por parte de los choferes.

Un mes después, el 25 de noviembre, los usuarios supieron por grupos barriales que la línea 56 recortaba su trayecto en Plaza de los Virreyes, limitado a cubrir solo el tramo Ciudad Evita–Plaza Virreyes. Ante esto, vecinos de Lugano 1 y 2 y Ciudad Evita realizaron denuncias ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y juntaron más de 6.000 firmas reclamando la restitución de los recorridos originales. La CNRT labró actas de infracción a la línea 56 por no avisar la modificación del servicio.

Por su parte, la Secretaría de Transporte oficializó el 31 de diciembre de 2025 los cambios de la línea 91 mediante la resolución 93/2025. La empresa argumentó que la medida optimiza frecuencias, reduce tiempos y ahorra costos operativos. Aunque la norma detalla que el ramal A abarca Correo Central hasta Villegas por Barrio Presidente Sarmiento, en la práctica el servicio no cumple con dicho trayecto.

En paralelo, crecen las sospechas sobre la vinculación de estos recortes con el avance del Trambus, un sistema de colectivos eléctricos adjudicado en junio de 2025 por el Gobierno porteño a Megacar, empresa también vinculada a DOTA. El grupo concentra más del 50% del transporte público en el AMBA y está liderado por José y Ángel Faijá junto a sus socios Luis Rodríguez y José Santoli. La licitación abarca 40 colectivos eléctricos, 15 articulados y 28 cargadores para dos líneas: la T1, prevista para 2026 uniendo Aeroparque con el centro de trasbordo Sáenz, y la T2, proyectada para 2027 entre Belgrano y Sáenz. El nuevo trazado obligará a realizar más transbordos con subtes y otros colectivos, encareciendo los viajes cotidianos de la gente.

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