El otoño transformó los paisajes de la Ciudad de Buenos Aires y dejó postales únicas para pasear, sacar fotos y redescubrir la capital antes de la llegada del invierno. Con tonos amarillos, rojizos y anaranjados, estos son cinco lugares destacados en CABA para disfrutar de la estación: – Planetario Galileo Galilei: Rodeado de tipas y jacarandás, su parque se cubre de hojas secas que contrastan con la cúpula futurista. Es un punto ideal para fotografiar la hora dorada, hacer picnics junto al lago o participar de actividades astronómicas los fines de semana.
– Puerto Madero: Ofrece un paisaje particular que combina los reflejos de los diques, edificios de vidrio, grúas históricas y árboles teñidos de amarillo. Destacan las vistas desde el Puente de la Mujer al atardecer y las visitas a las embarcaciones museo Fragata Sarmiento y Corbeta Uruguay.
– Reserva Ecológica Costanera Sur: Un espacio de 350 hectáreas junto al Río de la Plata para conectar con la naturaleza a través de senderos rodeados de sauces, ceibos y cortaderas. Alberga amplia diversidad de flora y fauna, y se ubica muy cerca de la Fuente de Las Nereidas.
– El Rosedal: En el corazón del Parque Tres de Febrero, ofrece un ambiente sereno con túneles dorados formados por las copas de los árboles, el puente griego, el lago, el Jardín Andaluz y el Jardín de los Poetas.
– San Telmo: Mantiene el espíritu otoñal del Casco Histórico con sus calles empedradas, arquitecturas antiguas y la emblemática Plaza Dorrego, donde confluyen ferias, espectáculos callejeros, cafés históricos y tango.






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