Un hombre de 43 años que venía esquivando a la Justicia desde 2025 terminó cayendo en la Villa 31, en pleno barrio de Retiro dentro de la Comuna 1. Lo curioso del caso es que la clave para ubicarlo no fue una denuncia anónima ni un operativo de gran escala, sino una seña particular bien visible: llevaba tatuada la cabeza de un lobo en el brazo izquierdo, un rasgo que no pasó desapercibido para los agentes que le seguían los pasos.
El sospechoso, con domicilio asentado en la localidad de Rafael Calzada, partido de Almirante Brown, cargaba sobre sus espaldas con una orden de captura vigente por tentativa de homicidio agravado y robo. Además, arrastraba un prontuario pesado que acumulaba 18 antecedentes penales por delitos de diversa gravedad.
La detención fue concretada por personal de la División Investigaciones Comunales 1 Norte de la Policía de la Ciudad. Los investigadores ya venían manejando el dato de que el hombre solía moverse entre diferentes jurisdicciones del conurbano y la Capital, con movimientos frecuentes por la zona de Retiro. En medio de una recorrida preventiva por los pasillos de la Villa 31, los efectivos divisaron a un individuo con rasgos fisonómicos muy similares a los del buscado. Al acercarse y constatar el diseño del lobo en su brazo izquierdo, las sospechas quedaron confirmadas de inmediato en el lugar.
La causa central por la que se lo buscaba se remonta a un episodio violento ocurrido en una obra en construcción. Según la acusación, el hombre se metió a robar en el predio y terminó trenzándose en una pelea con uno de los serenos. A raíz de ese enfrentamiento sufrió heridas y tuvo que ser internado en el Hospital Argerich. Sin embargo, aprovechó la estadía médica para escaparse de la guardia y desde ese momento se mantuvo en condición de prófugo. Aquel expediente recayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 29, a cargo de la Secretaría de Camila Rodríguez.
Al cruzar sus datos en el sistema durante el procedimiento, saltó a la luz un historial delictivo que arrancó en 2022 y reúne causas por robo, tentativa de robo, tenencia de drogas para consumo personal, grooming, encubrimiento, lesiones y portación de armas no convencionales, sumadas a otras imputaciones. Tras concretarse el arresto en Retiro, los efectivos notificaron al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 8, bajo la Secretaría Única de Josefina Cano, y trasladaron al acusado a una dependencia policial, donde quedó alojado y a disposición de los magistrados intervinientes.

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