Tradicional competencia atlética de fin de año en el microcentro porteño
Este miércoles 31 de diciembre por la mañana se corrió una nueva edición de la clásica carrera San Silvestre Buenos Aires, que este año sopló 15 velitas. El circuito se armó en pleno centro porteño, recorriendo las calles de la Comuna 1 alrededor del Obelisco y el Casco Histórico, tocando avenidas clave como Corrientes, 9 de Julio, Avenida de Mayo y Paseo Colón. Unos 2.000 atletas se le animaron a la prueba en una jornada durísima, marcada por el calor extremo y la alerta naranja que había emitido el Servicio Meteorológico Nacional.
La movida de este año tuvo una onda re rockera bajo la temática «Paranoica» y contó con un invitado de lujo: Juanse, el líder de los Ratones Paranoicos, metió música en vivo justo antes de la largada. Desde la organización, a cargo de Sportsfacilities, destacaron que esta propuesta buscó cruzar el deporte con el rock para festejar el cierre del 2025 y demostrar la fuerza que tiene la música.
Correr con semejante temperatura no fue nada fácil y el esfuerzo físico se sintió a pleno. El operativo contó con el apoyo de los bomberos, que estuvieron firmes bancando en los puestos de hidratación para refrescar a la gente. Los primeros en cruzar la meta metieron un tiempazo de poco más de 25 minutos, pero terminaron al límite. De hecho, el ganador de la competencia, Laureano Rosa, se desvaneció apenas pasó la línea final y después le contó a TN que en los últimos metros ya se sentía re mareado por el calor acumulado, asegurando que fue la carrera más dura de toda su vida.
Más allá del sufrimiento por el clima, el evento le puso muchísimo color al último día del año, con un montón de corredores de todas las edades que se sumaron disfrazados para despedir el año a puro trote. Así, Buenos Aires cumplió una vez más con esta tradición internacional que se replica cada 31 de diciembre en más de 100 ciudades de todo el mundo.
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