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Renovación total y modernización del histórico estadio Luna Park

Renovación total y modernización del histórico estadio Luna Park

Se viene una renovación total para el Luna Park, el histórico estadio de la Comuna 1 que se inauguró allá por 1932 y es un verdadero emblema cultural de la ciudad. La Agencia de Protección Ambiental porteña dio el visto bueno a la modificación del Certificado de Aptitud Ambiental a través de la Resolución N.º 72/APRA/26, aunque el proyecto mantiene la etiqueta de Impacto Ambiental con Relevante Efecto. Esto significa que para encarar las obras y después ponerlo en marcha, van a tener que cumplir con una serie de exigencias bastante estrictas para no alterar la vida del barrio.

El plan apunta a modernizar a fondo el predio, que va a llegar a los casi 30 mil metros cuadrados de superficie. La idea es sumarle nuevos espacios gastronómicos y comerciales, un museo del propio estadio y estudios de radio y televisión, todo esto sumado a la puesta a punto de las instalaciones para los shows y eventos de siempre. Como el proyecto pasó antes por una evaluación ambiental y una audiencia pública donde los vecinos plantearon sus dudas por el ruido, el movimiento y la historia del edificio, se fijaron pautas muy claras.

Durante la etapa de construcción, los encargados van a tener que meter mano para frenar los ruidos, las vibraciones y el polvo, además de ordenar la circulación de los camiones para no armar un caos de tránsito y cuidar a los peatones. También les piden planes de contingencia por si llega a haber incendios o derrumbes, y un sistema para separar los residuos comunes de los peligrosos. En lo que respecta al valor patrimonial del Luna, la resolución obliga a cuidar las fachadas y las estructuras de afuera con apuntalamientos y monitoreo constante para que las excavaciones no rompan nada de la historia del lugar.

Una vez que el estadio vuelva a abrir sus puertas, los controles van a seguir firmes. Van a tener que vigilar los ruidos y los gases de los grupos electrógenos, gestionar la basura de manera integral, anotarse en los registros ambientales y armar operativos para ordenar el tránsito cada vez que se llene de gente por algún evento masivo. Para estar cubiertos, tienen la obligación de contratar seguros por daño ambiental y pasar por auditorías que demuestren que están haciendo las cosas bien, ya que si no cumplen se exponen a sanciones. La idea final es que el mítico Luna Park se reconvierta en un espacio multifuncional más moderno, pero sin perder su esencia y cuidando el entorno del barrio.

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