Protesta frente a la Legislatura porteña contra el cierre de escuelas secundarias de adultos
Este martes se armó una protesta fuerte frente a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, ahí en Perú 160, en pleno centro porteño. Los trabajadores de la educación y la Asociación docente ADEMYS salieron a la calle con todo para plantarse contra los cierres de las escuelas secundarias de adultos, que acá todos conocemos como los CENS. La movilización tiene como eje central el reclamo para que no se lleven adelante cierres de cursos ni traslados compulsivos que afecten a la comunidad educativa.
En el medio del reclamo, la secretaria general adjunta del gremio, Amanda Martin, tiró una frase picante para marcar la cancha: sentenció que mientras Macri pone plata en cárceles jaula, ellas quieren que los jóvenes y los laburantes puedan estudiar, confirmando el aguante total de la organización a esta lucha.
La movida viene con historia, porque a mediados de julio desde la directiva de Ademys, junto a los compañeros de los CENS que se están organizando contra este ajuste, ya se habían movido hasta el Ministerio de Educación de la Ciudad. En esa oportunidad llevaron un listado potente con más de 700 firmas en rechazo a las medidas, acompañado por cartas que mandaron desde distintas escuelas. Ahí los recibieron el director del Área de Adultos, Pedro Schiuma, y la asesora Cecilia Punturiero.
En esa reunión, los docentes pusieron los puntos sobre las íes. Explicaron que los traslados y los cierres de cursos significan un vaciamiento liso y llano de la educación en los barrios y un despido encubierto para los laburantes. El gremio remarcó que si bien se necesitan más escuelas en las zonas más vulnerables, esto no se puede hacer destrozando las condiciones de trabajo de los docentes. Explicaron que, en la práctica, a los profesores se les hace imposible trasladar sus horas a más de 45 cuadras de distancia, lo que termina obligándolos a renunciar o a quedar en disponibilidad, algo que a la larga es un despido cantado. Además, advirtieron que todo esto genera un desmembramiento y un problemón pedagógico tremendo para las instituciones.
Por eso, la exigencia es clarísima: quieren que el Gobierno dé marcha atrás con todo esto y que abran nuevas escuelas donde realmente falte, generando nuevos puestos de trabajo sin tocar la estabilidad de los que ya están. Para el sindicato, es pura responsabilidad del Gobierno y del Ministerio de Educación la falta de políticas activas que ayuden a levantar la matrícula de los CENS, algo clave para que miles de personas que necesitan terminar la secundaria tengan un lugar para ir.
La respuesta oficial que les dieron desde el Área no fue buena: les cortaron el rostro diciendo que no van a retroceder con los traslados ni las relocalizaciones, y les adelantaron que va a salir una resolución por decreto para avalar todo, dejando en disponibilidad a los docentes que no acepten mudarse de colegio. Frente a este panorama, desde Ademys no se quedan de brazos cruzados e insisten con que hay que acompañar en serio a quienes necesitan terminar los estudios. Para eso, tiraron propuestas muy concretas sobre la mesa para bancar la parada frente a la crisis socioeconómica actual: piden que se implemente el boleto educativo, becas y ayudas económicas, comedores escolares en las mismas sedes y espacios de cuidado para las infancias.
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