La Ciudad recuperó un exhotel tomado en Constitución
El Gobierno de la Ciudad recuperó un exhotel tomado en Brasil 920, pleno barrio de Constitución y dentro de la Comuna 1. El lugar arrastraba serios problemas edilicios y de seguridad que tenían en vilo a los ocupantes y a todo el vecindario. La movida se armó después de que la Defensoría del Pueblo pidiera una inspección que terminó en la clausura definitiva del espacio. Con este desalojo, que marca el operativo número 550 de la gestión actual, la Ciudad ya devolvió a sus propietarios legítimos inmuebles usurpados por un valor total que supera los 200 millones de dólares.
Cuando entraron a revisar el edificio se encontraron con un panorama deplorable y peligroso para la vida de cualquiera: vidrios rotos por todos lados, garrafas conectadas de forma muy precaria, habitaciones armadas fuera de plano que sumaban una sobrecarga estructural peligrosa, rajaduras con plantas enraizadas, riesgo eléctrico alto e instalaciones sanitarias que daban pena. Para colmo, no había matafuegos cargados, las escaleras estaban fuera de regla —una con peligro de derrumbe—, los entrepisos eran de materiales combustibles, los tableros eléctricos no tenían tapas y había cables pelados tocando la madera. Incluso detectaron un hueco en la medianera que conectaba directo con el edificio de al lado, en Brasil 908. En el lugar trabajaron juntos efectivos de la Policía de la Ciudad, la Guardia de Emergencias, agentes de la Red de Atención y del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, remarcó la importancia de estas acciones señalando que ya se devolvió a los privados el equivalente a más de 200 millones de dólares en propiedades tomadas. Explicó que primero les roban a quienes invirtieron legítimamente, mencionando casos que van desde departamentos pequeños de jubiladas hasta edificios enteros, y advirtió que en esos lugares suele instalarse el narcomenudeo, la trata y la delincuencia, por lo que ratificó la decisión política de terminar con el tema.
Esta línea de acción es central en la gestión actual. De hecho, la semana pasada también se desalojó una propiedad en Sánchez de Loria 60 y Don Bosco, y un antiguo restaurante francés en Carlos Calvo y Sarandí, en San Cristóbal, luego de que los vecinos denunciaran en redes sociales y al 911 que el lugar funcionaba como punto de venta de drogas las 24 horas.
En menos de dos años, los operativos de la Ciudad incluyeron la recuperación del «Elefante Blanco» en Belgrano tras medio siglo de usurpación, la Casa Blaquier en el Casco Histórico, la «Galería del Terror» en Nueva Pompeya, parte del Mercado de Bonpland en Palermo y un predio grande en Paseo Colón y San Juan. Las devoluciones de inmuebles abarcan barrios como Almagro, La Boca, Villa Crespo, Barracas, Balvanera y el predio «La Lechería» en Villa del Parque. En zonas como Constitución, San Telmo y Flores, las intervenciones apuntaron a exhoteles que se usaban como aguantaderos, bocas de expendio de drogas o sitios de prostitución. Al mismo tiempo, se avanzó con el desalojo de más de 18 mil manteros que ocupaban las veredas de centros comerciales clave como Once, Flores, Parque Centenario, Liniers y Constitución, reforzando los controles en el espacio público por la época de las Fiestas.
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