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Galardón cinematográfico internacional para producción nacional

Galardón cinematográfico internacional para producción nacional

Qué orgullo para el cine local. El Ministerio de Cultura porteño destacó la tremenda participación que tuvo el cine argentino en la última edición del Festival de Cannes, donde metió varios reconocimientos históricos y dejó bien parada a Buenos Aires en la escena audiovisual del mundo. La gran noticia fue para el director Federico Luis, que se quedó con la Palma de Oro al Mejor Cortometraje por su laburo Para los contrincantes. Ojo con este dato, porque en los 79 años que lleva el festival, es la primera vez que un realizador de nuestro país se lleva este premio en dicha categoría.

La historia de este cineasta viene muy de la mano con el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, el BAFICI, que es el lugar donde mostró sus primeros laburos y arrancó un camino que terminó pisando fuerte a nivel internacional, demostrando que ese festival es una pantalla clave para la aparición de nuevos talentos.

Pero la cosa no quedó ahí, porque la presencia local se hizo sentir en otras secciones de Cannes. Lisandro Alonso anduvo por la Quincena de Cineastas presentando La libertad doble, y también se proyectó Los vencedores, de Pablo Aparo, una peli que ya venía con chapa del circuito de acá. Además, en la parte del mercado audiovisual, se hizo el estreno internacional de Cyrano en mi cabeza, un documental que dirigió Maxi Gutiérrez. Esta producción mete la lupa en el laburo que hace el actor Gabriel Goity en el Teatro San Martín y nace justamente de una de las obras que más gente llevó al teatro público porteño en este último tiempo.

Por el lado del patrimonio de nuestras pantallas, el cine clásico nacional también tuvo su momento en la sección especial de clásicos. Ahí se pasó una copia recuperada en 4K de La casa del ángel, la peli de 1957 que dirigió Leopoldo Torre Nilsson. La función la presentó el mismísimo Thierry Frémaux, que aprovechó para resaltar el valor cultural de la obra y el laburo de preservación que se viene impulsando desde Buenos Aires.

Para cerrar una participación redonda, la Ciudad de Buenos Aires inauguró su propio espacio adentro del mercado audiovisual del festival, con la idea fija de mover coproducciones y tentar a los rodajes internacionales para posicionar a la capital como un faro en la región. Con todo esto, la edición 2026 de Cannes dejó un saldo re contra positivo para el cine argentino, tanto por los premios que se trajeron como por la proyección y el lugar que se ganó la industria en el plano global.

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