La Defensoría del Pueblo presentó un Habeas Corpus preventivo ante la movilización al Congreso
Se viene una tarde movida en la zona del Congreso de la Nación este miércoles, y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires metió baza con una movida judicial fuerte. El organismo presentó un Habeas Corpus preventivo y colectivo para cuidar las espaldas de los vecinos que vayan a manifestarse o que simplemente anden caminando por el barrio mientras se arma la movilización.
La movida de la Defensoría saltó porque hay muchísima preocupación por cómo vienen actuando las fuerzas de seguridad desde que se aprobó el Protocolo para el Mantenimiento del Orden Público ante el Corte de Vías de Circulación, esa resolución que sacó el Ministerio de Seguridad de la Nación. Por eso, le pidieron a la Justicia que les ordene tanto a las fuerzas federales como a la Policía de la Ciudad que bajen un cambio y actúen bajo los estándares internacionales. La idea es frenar las detenciones a dedo, evitar que usen la fuerza de más y proteger a la gente. Además, exigieron algo clave: que cada agente esté bien identificado, mostrando clarito en el uniforme su nombre, apellido y rango para que se los pueda controlar como corresponde.
El organismo no habla por hablar; viene pateando la calle. Contaron que desde que se estrenó el protocolo ya hicieron 30 observaciones en distintas protestas, lo que se tradujo en 56 pedidos de informes y recomendaciones para los ministerios de Seguridad de Nación y de Ciudad. La respuesta de las autoridades hasta ahora fue nula. En esos informes, la Defensoría dejó asentado que la normativa es inconstitucional, que pasa por arriba los derechos humanos, que pisotea la autonomía de la Ciudad en temas de seguridad y que el despliegue de las fuerzas es desproporcionado e irracional.
La cosa viene picante. El organismo porteño detalló que desde diciembre de 2023 hasta el miércoles pasado estuvo bancando los trapos en el lugar, asistiendo a más de 80 detenidos y dando una mano humanitaria a otras 164 personas con su Cuerpo de Emergencias y Primeros Auxilios (CEPA). Los números de la última marcha asustan un poco: metieron presas a 114 personas y el CEPA tuvo que atender a más de 400.
Para terminar de redondear la jugada, la Defensoría metió otras dos acciones en los tribunales. Por un lado, un habeas corpus para cuidar a los chicos y adolescentes que vayan a la marcha, exigiendo que no los puedan detener a menos que los agarren cometiendo un delito grave con las manos en la masa. Por el otro, le reclamaron a la Justicia que obligue a las fuerzas a no meterle palos en la rueda al equipo de rescatistas del CEPA, para que los dejen laburar tranquilos si llega a pasar algo grave en medio del descontrol.
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