Fortalecimiento operativo de las fuerzas de seguridad en zonas urbanas
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires metió mano en el equipamiento de la Policía de la Ciudad y mandó una tanda importante de nuevos vehículos a la calle, como parte de una movida más grande para reforzar la seguridad en los barrios porteños. El plan viene con todo: incluye motos de alta cilindrada, cuatriciclos y camionetas que ya se están sumando a las patrullas. Desde que arrancó la gestión de Jorge Macri como jefe de Gobierno, ya pusieron en circulación 685 unidades para las fuerzas de seguridad, y la cosa no queda ahí porque para septiembre esperan que lleguen otros 33 patrulleros nuevos.
En la presentación oficial, Jorge Macri dejó en claro que la idea principal es mantener el orden y el respeto por la propiedad privada. Según las cifras oficiales que manejan desde 2016 con el Mapa del Delito, esta política sirvió para alcanzar mínimos históricos en los números de robos y homicidios en territorio porteño. El jefe de Gobierno remarcó que van a bancar a los que cuidan a los vecinos y que los que eligen el camino del delito van a tener que pagar las consecuencias. Por su parte, el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, sumó que esta tanda de móviles nuevos demuestra la decisión de darle a la Policía todas las herramientas necesarias para patrullar las calles.
Si vamos a los números finos de los fierros que sumaron en este plan de renovación, la lista incluye 50 motos Kawasaki KLR 650 que se repartieron en mayo, 20 cuatriciclos Zanella que llegaron en abril y unas 30 camionetas Nissan, de las cuales 15 ya están dando vueltas y las otras 15 se sumarán dentro de poco. A todo esto hay que sumarle los 100 patrulleros nuevos que están en camino, con los primeros 15 listos para debutar en septiembre. Pero la tecnología también juega: desde que arrancó esta gestión, la fuerza recibió 7.000 chalecos antibalas que vienen con un sistema de geolocalización para saber dónde está cada efectivo en tiempo real, además de unos 600 dispositivos de baja letalidad entre las conocidas armas Taser y Byrna.
La movida también se nota en la cantidad de personal y en cómo se plantan en la calle. Hoy en día, la Policía de la Ciudad pasó los 28.000 efectivos gracias a que incorporaron 5.292 agentes desde 2024. Con tanta gente, siguen a pleno los operativos de saturación en varios puntos clave. Está la Operación Muro para controlar bien fuerte los accesos desde la provincia de Buenos Aires, la Operación Tormenta Negra que se mete en villas y barrios populares con más de 1.500 efectivos, y la Marea Azul, que despliega arriba de 1.100 policías en las estaciones de tren, subte, centros de trasbordo y autopistas justo en las horas pico cuando viaja todo el mundo.
Para cerrar el panorama de lo que viene dejando esta gestión en materia urbana, los datos oficiales muestran que ya se restituyeron más de 860 inmuebles que estaban usurpados en zonas como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, devolviéndoselos a sus dueños. Y en lo que respecta al espacio público, sacaron a los manteros que ocupaban las veredas en puntos comerciales muy pesados como Once, Flores, Liniers, Retiro, Constitución y Parque Patricios, lo que permitió liberar unos 68 kilómetros lineales para que los vecinos puedan caminar tranquilos.
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